como en los 50
ellos no pudieron elegir su educación. sus nietos tampoco.
¿QUÉ ES
LA LIBERTAD
DE EDUCACIÓN?
PARA TODOS: IGUALDAD DE OPORTUNIDADES REAL.
El sistema educativo debe garantizar la igualdad de oportunidades para todos. Muchos creen que esa conquista ya se ha logrado, pero no es así. La igualdad de oportunidades no existe si nuestros hijos solo puedan estudiar un tipo de educación y en un centro educativo determinado por el lugar donde viven o por la capacidad económica familiar.
La igualdad de oportunidades no se alcanza con un solo tipo de educación.
Con un único modelo escolar o universitario, todos acaban estudiando lo mismo y en el mismo tipo de centro educativo. Pero eso no es una igualdad de oportunidades real, sino igualar imponiendo un único tipo de enseñanza. Sin atender a las diferentes necesidades del estudiante y su familia, ni la diversidad y pluralidad social. Obteniendo como resultado un sistema educativo débil, homogéneo y anticuado, en lugar de uno más rico que contemple diferentes alternativas.
La igualdad aplicada al extremo conduce a la desigualdad.
Todos los estudiantes deben ser iguales en todo. Sobre esta idea se construye el actual modelo educativo de la escuela pública o estatal, una aplicación extrema de la igualdad que irónicamente conduce a la desigualdad. Ya que al excluir las propuestas educativas diferentes y asignar los mismos contenidos en los planes de estudio, crea un escenario de desigualdad donde solo hay dos opciones: la pública-estatal y la de iniciativa social-privada.
Las familias que quieren elegir libremente otro modelo educativo se ven obligadas a pagar el doble por la educación de sus hijos, seguirán pagando con sus impuestos el centro público al que no asistirán y abonarán la mensualidad del centro que sí desean. Y obviamente, solo las familias con grandes recursos pueden asumir este coste. El resto de la sociedad tiene como única opción el colegio público-estatal con un modelo educativo único.
¿No tendría sentido una política de becas que permita que todos los estudiantes con capacidad y voluntad puedan estudiar en el centro educativo que quieran? Es una modelo que ya existe y que fomenta una igualdad de oportunidades real.
Igualdad de oportunidades no es lo mismo que igualdad de resultados.
En España abundan medidas legislativas y políticas educativas en las que se habla de la no discriminación, pero paradójicamente persiguen que todos los estudiantes logren los mismos resultados. Y esa lógica de la igualdad, en la que todos tienen que ser iguales al finalizar el curso, lleva a la modificación de los sistemas de calificaciones para ocultar las diferencias entre alumnos, a la concesión de becas universitarias a los que suspenden asignaturas o a que maestros y profesores se vean obligados a bajar el nivel de exigencia, entre otras consecuencias.
Se genera así un contexto en el que se celebra la homogeneidad y se minusvalora el esfuerzo para mejorar, premiando la igualdad y no recompensando la diferencia del que intenta llegar más lejos. Y este empeño en no discriminar por resultados acaba discriminando a nuestros hijos en la vida real, la que se vive fuera de las aulas.
PLURAL: DIVERSIDAD DE CENTROS Y MODELOS EDUCATIVOS.
Toda la educación escolar y universitaria del mundo arrancó siendo de iniciativa social. Cuando el concepto de Estado moderno ni tan siquiera existía, ya había escuelas y universidades. Cierto es que para el gran logro de universalizar la educación fue necesaria la concurrencia del Estado, pero puesto en esa necesaria tarea parece que no ha sabido frenar. Regular y garantizar la educación, no es lo mismo que controlarla e imponer un único modelo educativo.
Donde la iniciativa social no alcanza a poner en marcha un colegio o universidad, el Estado debe cubrir esa demanda educativa. Sin embargo, durante las últimas décadas en España, se ha interpretado este concepto justo al revés: solo donde el Estado no alcanza a poner en marcha un centro educativo, debe hacerlo la iniciativa social. Esta visión afecta directamente a la diversidad de modelos y conlleva una educación uniforme y limitada.
Un sistema educativo estatal y singular trabaja una sola forma de ver el mundo, la del gobierno de turno.
La educación escolar siempre supone dos dimensiones: la enseñanza técnica de unas disciplinas y la enseñanza de las bases morales y culturales que ayudarán a crear la identidad personal de nuestros hijos. La primera dimensión es importante para su futuro profesional, pero serán las enseñanzas morales y culturales las claves para formarlos como personas. Y parece claro que no debe ser “el gobierno de turno” quién se ocupe por esa segunda dimensión, sino la familia. Eligiendo el tipo de educación acorde con la que se vive en su casa.
Las familias deben escoger libremente entre varios centros, ya sean bilingües, mixtos, religiosos o laicos.
Hoy la diversidad es un concepto que está en boca de todos y se reconoce como un signo de madurez social. Todos reclamamos y luchamos por la diversidad en muchos ámbitos, pero cuando se trata de educación no mostramos la misma implicación. Esto sucede, principalmente, porque es un problema invisible y se desconoce cómo afecta en la formación de nuestros hijos.
DE CALIDAD: MODELOS EDUCATIVOS PROPIOS E INNOVACIÓN.
Uno de los principales temas de debate cuando hablamos de educación, es el de la calidad educativa. Si nuestros hijos reciben o no el nivel formativo necesario para afrontar su vida profesional con garantías. Los políticos insisten en que la calidad educativa depende de una mayor inversión. Sin duda es necesario invertir más en educación, pero lo cierto es que la calidad educativa también depende de otro factor igual de importante: la libertad.
La calidad educativa depende de la libertad para innovar.
Dejar que cada centro desarrolle libremente su modelo educativo dentro de un marco general, impulsar la innovación pedagógica y facilitar la diversidad de centros, son tres factores clave para alcanzar una educación de más calidad.
Los modelos educativos más avanzados del mundo han sabido crear un marco de flexibilidad para que cada centro pueda innovar y mejorar. La innovación genera modelos exitosos que son paulatinamente asumidos por el resto de centros y al generalizarse, se genera un escenario con nuevos incentivos para la innovación que aprovecharán aquellos centros que aspiran a ofrecer un mejor servicio. Y es así como se genera un círculo virtuoso, que empuja hacia la mejora y el avance.
La libertad de educación es también más libertad para maestros y profesores.
En España hay miles de profesores y maestros con ganas de avanzar y mejorar, pero chocan una y otra vez contra la rigidez de un sistema que les impide desarrollar sus propias iniciativas. Agotados, acaban abandonando y su renuncia provoca el fortalecimiento del sistema. Un peligroso círculo vicioso en lugar del círculo virtuoso al que debemos aspirar.
SIN FRONTERAS: GLOBAL Y DE NIVEL INTERNACIONAL.
Nuestros hijos van a tener que trabajar en un mundo cada vez más globalizado, donde competirán con jóvenes formados en otros países con ambiciosos modelos educativos.
Cada vez existen menos fronteras en la vida profesional. Son muchos los que terminan trabajando fuera del país y otros muchos los que vienen a ejercer al nuestro. Y contar con un buen sistema educativo, es fundamental para preparar a las nuevas generaciones frente a cualquier realidad profesional, sea en el país que sea.
Una educación libre, rica y plural es sinónimo de desarrollo cultural y económico.
Es esencial alcanzar una educación libre, rica y plural, con más de un modelo educativo. Solo así lograremos una formación global que nos hará crecer en todos los niveles. Porque poder elegir la educación que uno quiere no solo asegura el bienestar de nuestros hijos, sino también el desarrollo cultural y económico de todo un país.
LIBERTAD DE EDUCACIÓN, UN DERECHO QUE NO SE CUMPLE
La Constitución española reconoce en su artículo 27 el derecho a la educación, a la libertad de enseñanza, así como el derecho que asiste a las familias para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones.
Nuestra Carta Magna también indica que, en el marco de esa oferta plural, la Administración Pública debe asumir su obligación de ayudar a la igualdad de oportunidades y facilitar que cualquier familia pueda acceder al centro que considere mejor para sus hijos. Y señala que debe contar con la participación de las familias y estudiantes en la planificación de la oferta del sistema educativo.
Pero en la práctica nuestro sistema educativo destaca por su rigidez. Lejos de buscar la participación de las familias, impone materias para todos los estudiantes y obliga a desarrollar los mismos estudios hasta el final de la ESO. Un único modelo en el que no se contemplan diferentes opciones morales ni religiosas.
La libertad de educación también es el derecho a crear centros educativos.
La Constitución recoge, además, que todos tenemos derecho a poner en marcha centros educativos y que el Estado debe ayudarlos, independientemente de su condición de iniciativa social o estatal, porque prestan un servicio de interés general. No dice cómo será la ayuda, pero es lógico pensar en subvenciones a los centros, incentivos fiscales para las familias o impulsar una política de becas. Pero esto solo sucede cuando se estudia con el único modelo educativo que impone el Estado.
El modelo educativo actual impide ejercer nuestro derecho
La libertad de educación es el único derecho democrático en el que no somos libres para elegir. Si no imaginamos una sociedad moderna con un solo medio de comunicación o con un único partido político o pensamiento, tampoco deberíamos aceptar un sistema educativo que:
  • No permite elegir la educación integral que queremos para nuestros hijos.
  • No incluye opciones sobre formación moral y/o religiosa.
  • Las familias no tienen voz ni voto en la planificación del sistema educativo.
  • Intenta que los centros educativos sean exclusivamente estatales, abandonando a los centros de iniciativa social.
Solo un pacto social mejorará el sistema educativo
Las bases de la mejora de la educación no será un pacto entre los políticos, sino un pacto social entre los verdaderos protagonistas del sistema: los colegios (en especial sus maestros y profesores) y las familias (en especial los estudiantes). Una educación con igualdad de oportunidades, más plural y diversa. La sociedad en libertad podemos hacerlo, solo necesitamos que la política deje de ser interesada y no ponga impedimentos.
CALLE
LIBERTAD DE
EDUCACIÓN
El nombre de las calles son reflejo de nuestra sociedad, en ellas encontramos valores e ideales que son relevantes para los ciudadanos. Pero la libertad de educación no tiene calle. Pues a pesar de ser un derecho básico y reconocido por todas las democracias avanzadas, en España no se cumple.
Hemos enviado a los 8.131 alcaldes de nuestro país la placa de la “Calle Libertad de Educación”, para que impulsen el cumplimiento de este derecho democrático. Porque si la libertad de educación está presente en nuestras calles, pronto será una realidad en nuestros municipios.
Pídele a tu alcalde que dedique una calle a la Libertad de Educación. Un impulso al desarrollo de este derecho que hoy es invisible.
Estimado @tualcalde/sa, proponga en el pleno municipal dedicar una calle a la Libertad de Educación y conviértase en el primer alcalde/sa de la historia de España que respeta y cumple todos los derechos de sus ciudadanos.
QUÉ
LE DIRÍAS
A TU HIJO
Entrevistamos a cinco parejas sobre los derechos democráticos y sus hijos. Sus respuestas son muy diferentes cuando las preguntas tratan de la libertad de prensa, de voto y de expresión. Pero cuando hablamos con ellas de la libertad de educación, todas responden igual. Una sola opción de educación da lugar a una única repuesta.
YO TAMBIÉN
QUIERO SER
LIBRE
Si quieres estar al tanto de todo lo que ocurre sobre la libertad de educación, déjanos tu e-mail y te mantendremos informado.
He leído la Política de Privacidad y acepto recibir comunicaciones comerciales personalizadas.
El derecho a la libertad de enseñanza y de educación es un problema invisible en nuestro país.

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QUIÉNES SOMOS
Si formas parte de una asociación, colectivo o institución comprometida con la libertad de educación, puedes sumarte a esta lista de entidades. Formar parte de esta plataforma te costará cero euros, te supondrá cero compromisos y te permitirá mostrar a la sociedad tu voluntad de ocuparte de la libertad.
Escríbenos a quieroserlibre@yolibre.org y te enviaremos el documento de carta de adhesión a esta iniciativa.
Estas son las entidades que apoyan la iniciativa yolibre.org
Asociación Bitácora XXI
Asociación Católica de Propagandistas (ACdP)
Confederación Católica de Padres de Familia y Padres de Alumnos (CONCAPA)
Confederación de Centros Educativos (CONCEE)
Confederación de Padres de Alumnos (COFAPA)
Confederación Española de Centros de Enseñanza (CECE)
enLibertad: iniciativa para la libertad de enseñanza
Federación Católica de Asociaciones de Padres de Alumnos de Valencia (FCAPA)
Federación de Enseñanza de la Unión Sindical Obrera (FE-USO)
Fundación Educatio Servanda
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